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10 mar 2012

WRZ: A un año de la tragedia

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Viernes 11 de marzo de 2011. Un día como cualquier otro en Japón, donde la gente estudia, trabaja, sigue con sus rutinas diarias como cualquiera de nosotros, del otro lado del mundo, hasta que sucede lo impensado. Cerca de las 15 hs. (14:46,23 según los estudios después realizados por profesionales), un terremoto de 9.0 grados en la escala Ritcher tiene lugar en el mar, a 130 kilómetros de la costa japonesa, debido a un movimiento de las placas tectónicas. El movimiento sísmico se siente con mucha fuerza en varias partes del país, pero lo peor aún estaba por llegar. El maremoto que golpeó el país oriental con olas de hasta 40 metros de altura causó desastres que pusieron a prueba, una vez más, la fuerza y unidad del pueblo nipón.

Si recuerdan, en aquel entonces, desde Hikki estuvimos con una cobertura prácticamente de minuto a minuto, a través de Facebook, Twitter, y obviamente nuestra web (http://www.hikkikomoriroom.com.ar/search/label/terremoto), siguiendo todo lo que pasaba por de las distintas web y los canalas televisivos que mostraban una y otra vez las terribles imágenes. 

Un año ha pasado desde entonces, y por este motivo, retorno con mi columna conocida como "Welcome to the Roku Zone", para recordar lo que pasó entonces, y mostrarles que ha sucedido con los lugares afectados desde aquella fecha, hasta el día de hoy. No sé que tan largo será el recorrido, pero los invito a leer esta nota, donde trataré de analizar con la mayor profundidad posible, todo. Espero que les guste, leerla creo que va a ser útil para todos, por más larga que termine siendo, porque de vez en cuando, también esta bueno meterse con temas un poco más profundos.

Como venía diciendo, hace un año se ponía a prueba, una vez más -¿Cuantas serán a lo largo de la historia?-, a un pueblo acostumbrado a pelearla, que si bien estaba listo para enfrentar estos casos, aún así no pudo con la fuerza de la naturaleza. Muchas fueron las prefecturas afectadas, algunas claramente con mayor fuerza que el resto, pero el desastre afectó a todos los ciudadanos por igual.

Las cifras fueron tremendas: 15854 muertos y 3167 desaparecidos, con más de 1500 chicos que quedaron huérfanos; más de 334800 personas que se tuvieron que mudar (gran parte debido al accidente en la planta nuclear de Fukushima) y de estas solo la mitad ha podido regresar a su casa; más de 15,4 millones de toneladas en escombros que han sido removidos, aunque aún quedan unas 6,6 toneladas más por mover; más de 20,6 billones de yen utilizados para la reconstrucción de las zonas afectadas y más de 345000 millones de yen donados por ONGs como la Cruz Roja, Además, todavía hay unos 3000 trabajadores controlando la situación de la planta de Fukushima, y por el momento solo 2 de los 54 reactores que tiene Japón, se encuentran en funcionamiento. Por ultimo, desde marzo del año pasado, fueron 544 las empresas que se declararon en banca rota a causa del desastre.

Los números hablan por sí solos, pero a pesar de la dureza (y crudeza) de los mismos, está situación sirvió para demostrar lo que significa ser un pueblo unido, donde todos trabajan para todos y se ayudan entre ellos. Está claro que de no ser por la clase de educación que hay allá, por como fueron formados desde chicos, los números habrían sido mucho mayores, pero la fuerza de un pueblo unido, como lo es el japonés, ayudó a que eso no sucediera. Los ciudadanos fueron los primeros en ayudar a sus compatriotas mientras las fuerzas de seguridad (desbordadas naturalmente, ante una situación totalmente inesperada) trataban de llegar a las zonas más afectadas. Los ciudadanos nipones dieron claras muestras, una vez más, de lo que es ser solidario. Una clase para el resto del mundo, con muchos países donde las personas piensan más en sí mismas, que en el del al lado. 

Un año se va a cumplir desde entonces, un año donde la taza de suicidios -uno de los mayores problemas en el país- incrementó, en gran parte por la cantidad de personas que quedaron solas luego de que la naturaleza les quitará todo. 

Un claro ejemplo es el de Takayuki Sato, quien le contará a los medios de comunicación su historia. Sato, pescador de 71 años, vivía -o vive, más bien- en Minamisanriku, un pueblo costero reconocido por su productos marítimos, como el salmon y el pulpo. Naturalmente, su ubicación hizo que fuera uno de los lugar donde el maremoto golpeó con mayor fuerza, y el tsunami se llevó las vidas de su esposa, su madre, sus tios y su mejor amigo -de hecho, los cuerpos de las dos primeras no fueron hayados-, y da tristeza cuando se lo escucha decir "Tengo miedo de estár solo", y  "Yo pienso en muchas cosas diferentes cuando estoy solo. A veces me pregunto si puedo seguir viviendo", dando una clara muestra de lo que pasa por la cabeza de tantas personas. 



Claro que también hay optimismo dentro de los ciudadanos: Osamu Takahashi, también ciudadano de Minamisanriku y dueño de un restaurante, piensa que el pueblo a partir de ahora cambiará: "La vieja atmósfera y la historia del pueblo van a desaparecer. Pero ésta es una oportunidad de recrear nuestro pueblo".

Entre uno y otro de estos dos ejemplos se debaten, no solo los ciudadanos de Minamisanriku que sobrevivieron, sino todas las personas que fueron afectadas en mayor o menor medida por la tragedia, pero lo cierto es que en todo este tiempo, Japón se ha ido recuperando. Lentamente, está claro. Tardará un par de años en "sanar la herida superficial", aunque seguramente tardará mucho más en hacer lo propio con la "herida mental/sentimental" que quedó en los corazones de las personas que vivieron todo de primera mano.



Galería completa de Imágenes:
Japon 1 año

Lo cierto es que ya ha pasado un año, UN AÑO, 365 días, desde la catástrofe. Japón se recupera, como era de esperar de una de las potencias del mundo, pero no por eso sin sufrimiento. En estas horas (si tenemos en cuenta la diferencia horaria), en el país se van a empezar a hacer conmemoraciones, aunque se vienen haciendo eventos desde hace varias semanas, según fuentes japonesas. 

Desde acá, Argentina, por más humilde que sea, y por más que no nos escuchen, queremos decirles, no solo yo, sino todo el staff que compone HikkiKomori Room: FUERZA JAPÓN! GANBARE NIPPON! Fuerza para salir adelante y seguirla luchando, fuerza para recomponerse y aguantar los próximos embates (que van a llegar, eso denlo por seguro, porque esa zona es así), fuerza para no bajar los brazos. 

Un saludo enorme para todos los hermanos japoneses, y para todas las personas que viven allá, y que de alguna u otra manera se vieron afectadas por el terremoto y tsunami. Sin mucho más que decir, simplemente los despido hasta una próxima ocasión.
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16 dic 2011

WRZ: Balance de un 2011 agitado

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Otro año que se va, nos acercamos cada vez más a un 2012 que ya desde el vamos pinta interesante en lo que a anime respecta (ojala las otras ramas -léase manga, videojuegos, musica, etc.- prometan tanto como este), y he decidido hacer un balance de todos los aspectos relativos al fandom de este 2011. Esta es una mera opinión personal, la gente podrá coincidir o no, pero esto es lo que me dejó el primer año de la segunda década del siglo XXI (¿era necesario darle tanto color para evitar repetir 2011? Sí, si lo era xD).

Anime
A ver, en lo que a mi respecta, creo que ha sido un año muy positivo para la animación japonesa. Si bien hubo algunas decepciones, podemos asegurar que hubo más buenas que malas, y nos quedamos con varias joyitas para recomendar durante años, pero vayamos por parte.

Sin dudas hay que decir que la mejora gráfica a esta altura es indiscutible. Los defensores de "la vieja era" -también conocidos como los "oldfags"- ya no tiene argumentos para seguir defenestrando las series actuales, y su vació argumento de la "moeización" del anime -una de las cosas más tontas que jamás escuche- ya no les sirve cuando tenemos animaciones como las de "Mahou Shoujo Madoka Magica", "Guilty Crown", o "Hanasaku Iroha" por dar ejemplos de los más variados.

Por otra parte, los argumentos sólidos y bien trabajados se hicieron notar, y luego de un 2010 donde no hubo mucho para rescatar, este 2011 nos dio series que dejaran su marca en los próximos años, con -de nuevo, opinión personal- Mawaru Penguindrum y Steins;Gate a la cabeza, pero con Mahou Shoujo Madoka Magica, Gosick, Tiger&Bunny, Hanasaku Iroha, Ano Hana, Un-Go y Kyoukai Senjou no Horizon siguiéndole los pasos de cerca (no nombro series como Fate/Zero, que tengo entendido que son muy buenas, porque no la vi).

Manga
Año difícil, tanto en Japón como en nuestro país. Acá, porque las editoriales tuvieron los mil y un problemas con las salidas de los tomos retrasadas interminablemente por problemas de imprenta/de aduana/de "lo que sea". Como "punto bueno", debo decir que podemos tomar la "liberación" de Mx0 y Nana por parte de los japoneses, series que estaban trabadas indefinidamente.

De Japón tanto no puedo opinar, pero no he leído -tanto personalmente, como artículos a través de la web- ninguna nueva serie que se destaque, y seguimos con lo mismo de siempre como "pilares" del manga actual: Naruto, One Piece y Bleach parecen no ceder terreno y tienen planes para seguir largo tiempo más.

Eventos
Es complicado hablar del tema y decir algo que no se haya dicho antes. La realidad es clara, últimamente se innova poco y nada en el fandom local, y este año no fue la excepción. Si somos realistas, nos tenemos que sacar el sombrero ante Yamato Argentina, que con M.O.V.E. y Kaya en la Anime Friends, y con el recital de la mítica X-Japan, rompió el molde, por lo demás, no hubo grandes cambios.

La Animate, lamentablemente, volvió a cometer errores. A ver, el lugar era excelente en mi opinión, mucho más grande -y por consiguiente más cómodo- y MUCHÍSIMO mas prolijo al galpón al que nos habíamos MALacostumbrado en los últimos años. Sin embargo, la tardía publicación del evento (apenas un mes antes de su realización) y su poca publicidad -fue difícil enterarse de lo que iba a haber si no te ponías a buscar en Facebook- hicieron que, al menos los días que yo fui -jueves y viernes- hubiera grandes claros. Ojo, esto era genial para mirar con tranquilidad, pero se sentía que el lugar estaba muy lejos de llenarse.

"El resto de las cosas"
La verdad lo pongo así, porque no tengo demasiado que decir. Por el lado de las novelas ligeras, estoy más que agradecido de que Tanigawa haya finalmente publicado nuevas novelas de "Haruhi Suzumiya" después de varios años. Además me enamoré de Zero no Tsukaima, la saga creada por Yamaguchi, a quien le deseo una pronta recuperación de este cáncer que lo tiene a mal traer desde hace un tiempo.

Sobre la música, no es un tema en el que me meta tanto, aunque el 2011 fue un año donde me involucre mucho más en "j-music", principalmente a fuerza de los singles de los animes -tema que casi me olvido de mencionar: un año con EXCELENTE musicalización-. Pero dejando de lado el anime, debo decir que Maximum the Hormone, mi banda japonesa favorita, sacó un nuevo singles, por lo que obviamente estoy feliz, y debo darle las gracias a Lady-Dante, ya que por ella conocí la magia de Abingdon Boys School y Rin Kagamine.

Finalmente, sobre los videojuegos, es un aspecto que se lo dejaré a otra persona. Curiosamente -o no tanto, si tengo en cuenta que mi computadora no sirve para jugar nada que haya salido después de 2005- no jugué nada, y tampoco me preocupé mucho en averiguar que había salida -¿Para que sufrir y "hypearme" por algo no iba a poder jugar?

Cerrando, en definitiva creo que fue un año positivo, principalmente en lo que a anime respecta. Esperemos un 2012 que sea, al menos, igual de genial, pero en la rama que acabo de mencionar, ya tenemos cosas para esperanzarnos: Nisemonogatari, Kizumonogatari, Zetman y varios títulos más son las apuestas para mejorar este 2011.
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25 nov 2011

WRZ: La piratería y el apoyo al mercado local

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En este caso, escribo a raíz de una discusión que surgió con un amigo hace no mucho tiempo atrás. Todo empezó porque yo planeaba ver Cowboy Bebop a medida que fuera comprando la versión que AVH planeaba lanzar (y que lamentablemente se canceló hace poco). Cuando le dije que planeaba comprarlo, el me planteó que es mucho más fácil (y barato) bajarlo por internet, y si bien esto es cierto, creo que es importante apoyar a quienes intentan sacar animes o mangas en nuestro país.

Esto es algo que también me ha planteado gente cuando compro mangas que ya he leído, y siempre les respondo con la misma explicación, que es la que voy a exponer a continuación.

Mas allá de que si puedo, me gusta tener el producto en un formato físico, el tema pasa por otro lado. Es cierto que la piratería es una forma mucho más rápida y sencilla de obtener las series, y sin dudas más barata, pero definitivamente creo que si se tiene la plata, apoyar a la industria local es de vital importancia. 

Actualmente sigo varios mangas que se publican acá, y planeo empezar varias colecciones más, y si bien muchas de las series que sigo, ya las leí, o las estoy leyendo (y naturalmente estoy en una etapa más avanzada), de todas formas me parece que si me gustó, la debo comprar.

El tema pasa por cada persona, pero si uno se pone a pensarlo, si nos limitamos a obtener anime o manga únicamente por internet, las empresas que los publican de manera oficial en nuestro país, van a cerrar, y el ambiente poco a poco va a mirar ¿Quien se va a molestar en publicar algo de forma oficial si no va a tener ganancias para mantenerse? Creo que esto es, en parte, lo que llevo a la muerte a Animax, más allá de una serie de malos manejos. Obviamente, yo también miro la mayoría de las cosas por internet, porque la cantidad que llega acá es ínfima, pero cuando llega algo de forma oficial, que me gusta, no dudo en comprarlo.

Piénsenlo, si hay apoyo, si se ve un apoyo importante, las empresas se van a animar a más cosas, y así el mundo del fandom en nuestra región se va a expandir. Si no, indefectiblemente, vamos a estar limitados a una vida de descarga vía internet, y con las medidas cada vez más duras que se toman contra la piratería, quizás algún día nos veamos en problemas a la hora de tratar de conseguir muchas cosas. 


Es por eso que creo que, si existen los medios necesario, apoyar a la industria local es importante. No digo que no bajen cosas a través de internet, ya que de no ser que pudiéramos encontrar las series por esta vía, directamente no conociéramos esas series que tanto nos apasionan, sino que apoyen los lanzamientos oficiales cuando cuentan con esa posibilidad. Esto es lo que les argumento a aquellos que me discuten el hecho de comprar mangas publicados por Ivrea, y es esto lo que le dije a ese amigo cuando me "retó" por querer comprar la versión de AVH de Cowboy Bebop.  Yo quiero que lleguen más series, quiero ver el fandom local crecer, y es por eso que voy a seguir comprando las cosas que, de manera oficial, estén a mi alcance.
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12 oct 2011

WRZ: ¿Es mejor ver una serie mientras sale o cuando ya termino?

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La enterna discusión (y de la cual se suelen hacer parodias en algunos animes): ¿Que es mejor? ¿Ver una serie mientras esta saliendo , o verla cuando ya terminó de emitirse?

Yo creo que ambas opciones tienen sus ventajas y sus desventajas, y que lo ideal (si te gusta y contás con el tiempo necesario) es verlas ambas veces, porque te da una mejor noción de lo que es en realidad la serie, y te permite notar cosas que en un primer momento seguramente habías pasado por alto.

Analicemos: Ver una serie mientras sale tiene sus pro y sus contra. Sin lugar a dudas, creo que suma mucho si tenés amigos que las miran con vos o al mismo tiempo (mi caso con varios chicos del staff). Seguirla semanalmente y discutir capítulo tras capítulo que paso y analizar distintas teorías de como puede seguir es un bonus adicional que suma muchísimo. De hecho, es una de las cosas que más valoro, aunque también es un arma de doble filo. Esta clase de valoraciones puede llevar a sobre-estimar una serie. El "hype" que se crea puede darnos la ilusión de que estamos ante un trabajo mucho mejor de lo que en realidad es, decepcionandonos, quizás, cuando la volvemos a mirar.

Por otra parte, verla cuando terminó funciona a la inversa. Dificilmente te "hypee" mientras la mirás, y seguramente te permita una valoración más objetiva, pero perdés ese extra, esa, como decirlo, sensación de satisfacción por ponerlo de alguna forma, que tiene ver la serie mientras sale. Poder debatir con amigos, al termino de cada episodio, lo que paso y lo que puede llegar a pasar es una de las cosas que más se disfruta.

De todas formas, repito, si tenés tiempo y ganas, lo mejor es ver la serie -mínimo- dos veces. Una segunda mirada te va a permitir notar detalles que quizás pasaste por alto la primera vez, y te va a permitir ser más consiente de lo que en realidad es el anime.

Por dar un ejemplo personal: Yo vi Durarara! mientras salía, mientras que Madoka Magica la vi cuando terminó. Si tengo que hacer un primer análisis veloz, voy a decir que Durarara! me gustó más, porque cada capítulo terminaba de una forma que me dejaba muy ansioso hasta que saliera el siguiente, una semana después. En cambio, si tengo que hacer un análisis objetivo, debo decir que Madoka Magica es una serie muy superior, por lo que aportó al anime, por romper con los cánones y hacer algo distinto cuando no muchos se arriesgan con esta clase de jugadas. En definitiva, una me gustó más por lo que me dejo mientras la veía, por lo que me generó durante esos 6 meses que duró. La otra me gustó más por lo que aporto en general al mundo del anime.

Como ven, la valoración depende de como y cuando se la mire (obviamente también depende de la serie, Clannad la vi una vez terminada y sigue siendo mi nº1 hoy, y creo que eso nunca va a cambiar), pero creo que ambas son opciones totalmente aceptables.

Si tenés amigos que miren series semanalmente, te recomiendo que las veas con ellos (si todavía no lo haces). Ese debate, esas charlas, que se genera tras cada episodio, para mí, es lo más copado.
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7 sept 2011

WRZ: La dura tarea de volver al shonen "tipico"

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Debo decir que en los últimos días me he dado cuenta de algo: se me hace imposible volver a ver un shonen "típico", y con típico me refiero al clásico shonen de pelea (el termino "shonen" es mucho más amplio, pero considerando las series "iconos" del shonen, podríamos decir que el shonen de pelea es el "típico"), power-ups y personajes que solo quieren pelear.

Soy tan OP que peleo con 6 katanas. A la vez.

A ver, voy a explicar un poquito como empezó todo. Luego de terminar dos grandes series como Gosick y Tegami Bachi, me puse a pensar que ver mientras espero los capítulos semanales de las series que sigo (Hanasaku Iroha, Usagi Drop, Mawaru Penguindrum, Sket Dance, Kamisama no Memo-cho y Baka to Test), y decidí darle una chance a una serie con la que la señorita lady-dante (también redactora del sitio, aviso para los despistados) me venía insistiendo desde hace mucho: Sengoku Basara.

Antes que nada, quiero aclarar que mi problema no fue con esta serie en particular, sino que al ver los primeros episodios, me hizo notar varias cosas que, con frecuencia, pasan en los shonen de pelea. También quiero decir que lo que voy a escribir a continuación es una mera opinión personal, sin ánimos de ofender a nadie.

La realidad indica que solo resistí ver 3 (tres) capítulos, antes de dejar de ver Sengoku Basara. No porque la serie fuera mala (con tan pocos episodios vistos, sería un error de mi parte tratar de juzgarla), sino porque después de tanto tiempo sin ver este tipo de anime, note ciertas cosas que me hicieron pensar en que tan simple puede ser este estilo.

Si nos ponemos a pensar, la mayoría, sino todos los que empezamos a ver anime, arrancamos con esta clase de shonen, con Dragon Ball como abanderado y, más tarde, con series como Naruto y Bleach por nombrar un par. No porque quisieramos, sino porque era lo que más llegaba acá, pero de todas formas fue la clase de series que nos enganchó en un primer momento.

El tema es que, después de esas series, yo empecé a alejarme drásticamente del genero (de hecho, en la actualidad sigo solo tres shonen "típicos" y solo en su versión manga: Bleach, NurariHyon no Mago y Beelzebud -de hecho, me cuesta considerar este ultimo como tal, porque tiende tanto al gag que se me hace dificil verlo seriamente como un manga de peleas-). El ver series tan bien trabajadas en todos sus niveles, como las obras maestras de Visual Art/Key, shonens que rompen con lo típico y tiran más para el drama (Tegami Bachi), y un sin fin de historias de distinta índole, pero aún así con un trabajo superfluo a nivel historia, personajes, etc. hicieron que, cuando volví a ver la clásica serie de peleas, sintiera un vació enorme. Tanto la trama como sus protagonistas se me hicieron chatos.

No me malentiendan, no es algo en contra de Sengoku Basara en particular, sino que note cosas que cuando vi Naruto o Bleach, no había notado porque eran las primeras cosas que veía, y no tenía una noción real de lo muy trabajado que puede estar un anime. Si bien no es un ejemplo justo, sirve para mostrar a lo que me refiero: Si comparamos Clannad con, ponganle, Naruto, la serie creada por Key le gana "por goleada" -una expresión bien futbolera, pero que viene bien al caso-, en todos y cada uno de los niveles. Tanto en historia, como en personajes, en musicalización, en todo (ni me molesto en mencionar el arte, aspecto donde si tengo que dar un resultado acorde a la expresión anterior, Clannad "gana 100 a 0").

La verdad es que, si me pongo a pensar, los personajes en general se me hacen super-planos. Solo buscan pelear -sí, pueden que tengan alguna razón en especial, pero siempre llegamos inevitablemente a la pelea-, y los power-ups tan típicos del genero dicen presente cada 2x3. Además, por alguna razón, muchos de los personajes tienden a ser bastante estúpidos (afectados, posiblemente, por tantos golpes), y el malo de turno siempre subestima a sus rivales, pero SIEMPRE eh, no hay uno que no lo haga, siempre creen ser los más fuertes, sin mencionar que lo único que quieren es conquistar el mundo/país/región/lo que sea. Estos tipos definitivamente necesitan conseguirse otro jobby. Rara vez cambian, rara vez aportan algo distinto. Este estilo de series en general es así, no varían o varían muy poco, y ese es el mayor problema y una de las causas, creo yo, por la que no pude ver Sengoku Basara.

¿Para que pelear si siempre, SIEMPRE, el prota va a sacar otro power-up?


Si me pongo a pensar un poquito, series tan erróneamente (a mi criterio) despreciadas (curiosamente, en general por los fanáticos del genero que estoy tratando en esta columna) como K-On! (uno de los ejemplos más claros), cuenta con ciertos elementos, ciertos factores, que la hacen mejor serie que la gran mayoría de los shonen de pelea que andan dando vueltas por ahí.

En definitiva, mi realidad personal indica que luego de haber ampliado mi "rango de visión", luego de haber recorrido tantos géneros diferentes, de haber visto tantas cosas, dificilmente pueda volver a ver esta clase de anime. No lo veo atractivo, siento que no me va a sorprender, y de hecho prefiero leerme un buen shojo a un shonen así, siento que puedo sacar algo más copado de la serie.

-¿Así que a vos no te gustan las series de pelea? -¿No podemos discutirlo sin ir a las piñas?

Bueno, espero que les haya gustado la columna. La verdad es que, cuando me paso esto, sentí que tenía que escribirlo. Quería ver si era algo solo mio o si hay más gente a la que le pasó esto.

Por otra parte, espero que esta sea la primera columna de muchas. Todavía no se me ocurrió un nombre con el cual identificarla, asique se aceptan sugerencias. Ojalá les haya gustado y nos leemos pronto, o nos vemos en la Jigoku, busquennos el sábado si quieren, van a poder identificarnos si prestan un poquito de atención ;).
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